domingo, 10 de agosto de 2014

"Caos en lugar de música": Dmitri Shostakovich y la censura en la Unión Soviética

Dmitri Shostakovich, fue el mayor compositor de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Nacido ruso en Petrogrado, anterior San Petersburgo y posterior Leningrado y ciudadano de la Unión Soviética para el resto de su vida desde 1917.

Shostakovich nació el 25 de septiembre de 1906, Fue un niño prodigio y destacó desde muy joven como pianista y compositor. Obtuvo un gran éxito con su Primera Sinfonía, compuesta con tan solo 19 años. Las dos siguientes sinfonías con coro, Segunda “A Octubre” y Tercera “El primero de mayo”, nos muestran al compositor veinteañero iconoclasta, dueño de todos los resortes orquestales. Esta época destaca por una música vivaz y vanguardista. El estalinismo todavía no había comenzado a sumir a la Unión Soviética en el estado de terror que llegaría a partir de los años 30 y, en este clima de relativa libertad, escribe sus ballets La edad de oro y El perno; sus Aforismos para piano o su primera ópera completa La nariz, basada en el relato de Nikolai Gogol. Estas obras eran demasiado experimentales para alcanzar el éxito, y pronto cayeron en el olvido.

El final de los años veinte se caracterizó por un acercamiento de Shostakovich a la música utilitaria, todos los artistas que se mantenían al margen del régimen, encontraban grandes dificultades para trabajar, Shostakovich tuvo que empezar a hacer concesiones al realismo socialista.

Shostakovich inicia los años 30 con su matrimonio con Nina Varsar y con el trabajo en la que será su segunda ópera y obra más ambiciosa hasta el momento, Lady Macbeth de Mtsensk, basada en la obra de Nikolai Leskov. El 22 de enero de 1934 se estrena en el Teatro Maly de Leningrado, obteniendo esta vez un gran éxito de público. La obra se representa en varias ciudades de la Unión Soviética y en el extranjero siempre con creciente éxito. Estos años ven el estreno de su Concierto para piano y orquesta nº 1 y los trabajos en la composición de la Cuarta Sinfonía, su obra más sinfónica más importante hasta ese momento.

En 1936 llega Lady Macbeth de Mtsensk al Teatro Bolshoi de Moscú, acontecimiento que marcará a partir de entonces la vida de nuestro compositor. Es el 26 de enero de 1936, a la representación va a asistir Stalin, lo que hace que Shostakovich asista a la representación. Seguimos el relato de Sergei Radamsky, cantante norteamericano de origen ruso-polaco, que Krzysztof Meyer recoge, en su obra sobre el compositor soviético, de los acontecimientos de esa noche: “Stalin, Zhdanov y Mikoyan estaban en el palco del gobierno, situado encima del foso de la orquesta y a la derecha, directamente encima del metal y de la percusión. Por lo demás el palco estaba blindado con láminas de acero para prevenir posibles atentados provenientes del foso de la orquesta. Shostakovich, Meyerhold, Ajmateli y yo (como invitados de Shostakovich) nos encontrábamos exactamente enfrente del palco de Stalin. Podíamos ver perfectamente el interior del palco; sólo Stalin quedaba fuera de toda visión. Estaba sentado detrás de una pequeña cortina que al tiempo que le permitía ver todo el escenario, le sustraía de las miradas del público. Cada vez que la percusión o el metal sonaban fortissimo, Zhdanov y Miyokan se sobresaltaban y se volvían riéndose hacia Stalin.

En el entreacto pensábamos que Shostakovich sería invitado a acudir al palco de Stalin. Al ver que en el segundo entreacto no recibía ninguna invitación nos pusimos todos nerviosos. Shostakovich vio como se reían y se divertían los tres en el palco del gobierno, se ocultó en la parte posterior de nuestro palco y se cubrió el rostro con las manos. La excitación hizo que estuviera empapado de sudor.
Para desesperación de Shostakovich fue sobre todo la escena de amor del segundo acto la que más diversión causó a los tres de enfrente. […]
[…] Cayó el telón; Shostakovich no fue llamado al escenario para responder a los aplausos, Stalin y sus dos camaradas abandonaron el teatro sin haber expresado el deseo de ver al compositor.” 1

Escena del acto II de Lady Macbeth de Mtsensk que hizo las delicias
de Stalin y sus acólitos en la representación de Moscú en 1936

Dos días más tarde Shostakovich se dirigió a la estación para coger un tren con destino a Arkhangelsk, dónde debía dar unos conciertos. Compro el periódico Pravda y vio un artículo titulado Caos en lugar de música – A propósito de la ópera “Lady Macbeth de Mtsensk”. Shostakovich comenzó a leer con sorpresa y luego con creciente terror el feroz ataque a su obra, de gusto burgués, que busca la novedad sin fundamento y no es lo que espera el público soviético. Había además una frase claramente amenazante “este juego puede acabar mal”. El artículo carecía de firma, lo que venía a decir que expresaba la opinión del partido. Hay quien llegó a decir que el mismo Stalin escribió o inspiró el artículo. Pocos días después otro artículo en Pravda atacó el ballet El arroyo claro. Shostakovich había caído en desgracia y su ópera desapareció de los escenarios.

En ese momento apareció el verdadero reino del terror en la Unión Soviética. La NKVD, policía secreta del estado, estaba deteniendo o asesinando a figuras importantes del mundo de la cultura Maxim Gorki, Isaak Babel, Vsevolod Meyerhold, Anna Akhmatova, Marina Tsvetaieva, Marina Grinberg o Heinrich Neuhaus son sólo una muestra de los que sufrieron represión. En Leningrado todo el mundo daba por hecho que Shostakovich sería detenido, incluso llegó a ser interrogado por su presunta pertenencia a un grupo terrorista.

Shostakovich vivió esos años con el miedo a ser detenido, incluso tenía preparada una pequeña maleta bajo su cama por si una noche, momento preferido por la NKVD, venían a buscarlo. En este orden de cosas, Shostakovich retiró su Cuarta Sinfonía y a partir de este momento se vio obligado a componer de una forma más conservadora para evitar problemas mayores. Con su Quinta Sinfonía que Shostakovich definió como “la respuesta de un artista soviético unas críticas justas”, pudo acallar un tanto las críticas y proseguir su labor creativa.

4º Movimiento de la Quinta Sinfonía, la respuesta del artista soviético a 
unas críticas justas. Orquesta de la WDR de Colonia con Rudolf Barshai


En esta época comienza a componer su serie de Cuartetos de Cuerda en los que se expresa en un lenguaje más personal, es como si el Shostakovich más oficial quedase para la gran música sinfónica y el más auténtico para la intimidad de la música de cámara.

Si no era bastante con tener el terror en casa, en 1941, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi invade la Unión Soviética. Shostakovich va a ser testigo de excepción de uno de sus episodios más dramáticos, el sitio de Leningrado. Inicialmente Shostakovich se negó a ser evacuado y comenzó la composición de su Séptima Sinfonía, titulada Leningrado y dedicada a su ciudad natal. En el asedio fallecieron según cifras oficiales más de 600.000 de los 3.000.000 de habitantes de la ciudad. Finalmente el compositor fue trasladado a Samara en la zona de seguridad y completó la sinfonía que fue estrenada por Samuil Samosud y la Orquesta del Teatro Bolshoi de Moscú, también evacuada, el 5 marzo de 1942. Copias de la partitura en microfilm fueron pasadas, vía Teherán, a los aliados occidentales. De esta forma, la sinfonía se estrenó en Londres con Sir Henry Wood al frente de la Orquesta Filarmónica de Londres y en Nueva York por Arturo Toscanini y la Orquesta de la NBC, como muestra de la resistencia del pueblo soviético ante el terror nazi. Este concierto, retransmitido por radio, tuvo más de veinte millones de oyentes.

Séptima Sinfonía 'Leningrado' en su estreno americano con la NBC y Arturo Toscanini, 
radiado a más de 20 millones de oyentes. Shostakovich odiaba profundamente esta interpretación

En 1943 compone la otra gran sinfonía de guerra, la Octava. Por fin, finaliza la Segunda Guerra Mundial, y Shostakovich está trabajando en su Novena Sinfonía. Tanto por el fin de la guerra, como por el mágico número nueve y lo que significa en el mundo de la sinfonía, se esperaba una obra grandiosa que mostrara al mundo entero el valor del pueblo soviético. Sin embargo, la obra fue una especie de scherzo sinfónico, inferior en duración al primer movimiento de la Sinfonía Leningrado y con algo de grotesco y circense. La reacción de público y crítica fue de gran perplejidad.

Bien por esta sinfonía o por la estrechez de miras de los dirigentes soviéticos, Shostakovich vuelve a caer en desgracia en la llamada purga de Zhdanov del año 1948, en la que Shostakovich fue acusado de formalismo y condenado. En esta nueva represión censora también fue condenado el otro gran compositor de la era soviética, Sergei Prokofiev.

Shostakovich en 1950

Pese a esta condena formal Shostakovich viaja a América para la celebración del Congreso Cultural en 1949. Shostakovich se niega en principio a viajar, hasta que el mismo Stalin le telefonea. Desea que sea miembro de la delegación soviética. Shostakovich le comenta que un compositor prohibido mal puede representar a su país, a lo que Stalin le responde que su música no está prohibida, haciendo gala de la ambigüedad de las prohibiciones de los regímenes totalitarios, nadie se hace responsable de nada. Shostakovich viaja finalmente a Estados Unidos, pero sin libertad para poder expresar libremente sus opiniones.

Para contentar al régimen, Shostakovich compone su cantata El canto de los bosques, a mayor gloria del “gran jardinero”, que no es otro que Stalin.

Stalin fallece en 1953. Shostakovich estrena su Décima Sinfonía en la que expresa todo lo que ha tenido que vivir en los últimos años. En la Unión Soviética comienza la desestalinización y Shostakovich es rehabilitado totalmente y reconocido como el mayor compositor de la época. En 1954 fallece su mujer Nina y Shostakovich queda totalmente desolado.

2º movimiento de la Décima sinfonía una pintura musical de Stalin y su barbarie. 
Con Georg Solti y la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión de Baviera

En estos años comienza un acercamiento al aparato político de la Unión Soviética, siendo miembro del partido desde 1960. Además compone dos grandes sinfonías sobre la historia reciente de su país, la Undécima 'El año 1905' y la Duodécima 'El año 1917'. En palabras de José Luis Pérez de Arteaga, en este momento Shostakovich es como un Pimen moderno, el monje cronista de la ópera Boris Godunov de Mussorgsky. Sin embargo, en alguna de sus últimas obras como la Sinfonía nº 13 'Babi Yar' también se convierte en el Iurovidi de la misma ópera, el simple que es el único que se atreve a decirle las verdades al zar. La Sinfonía nº 13 rememora la matanza de judíos en el barranco de Babi Yar en Ucrania en la Segunda Guerra Mundial, cosa que no gustó nada a los jerarcas del politburó, dado que la policía ucraniana tuvo una participación activa ayudando con bastante diligencia a los nazis.

1er. movimiento de la Decimotercera sinfonía 'Babi Yar' con Mikhail Petrenko y el
 Coro y Orquesta del Teatro Mariiinski bajo la dirección de Valeri Gergiev

En 1961 se estrenó finalmente la Cuarta Sinfonía y en 1963 una versión algo suavizada de Lady Macbeth de Mtsensk bajo el nuevo título de Katarina Ismailova. Shostakovich vuelve a contraer matrimonio con Irina Supinskaia. En 1965 se encuentra con Benjamin Britten, ambos músicos sienten admiración mutua y comparten su pasión por Gustav Mahler. En 1966 Shostakovich padece un infarto y pasa varios meses hospitalizado.

Shostakovich aún compondrá dos nuevas sinfonías la Decimocuarta para soprano, bajo y orquesta de cámara, en la que pone en música poemas de García Lorca, entre otros poetas. Esta sinfonía está dedicada a Benjamin Britten. Su última sinfonía, la Decimoquinta se estrena en 1972. La salud de Shostakovich fue declinando, falleció el 9 de agosto de 1975, dejando una producción de quince sinfonías, dos operas, una opereta, quince cuartetos de cuerda, tres ballets, seis conciertos, música incidental y para el cine, canciones, y otro buen número de obras sinfónicas, instrumentales y de cámara.

Cuarteto de Cuerda nº 8 en do menor, op. 110 dedicado por 
Shsotakovich a las "Víctimas del fascismo y de la guerra". Versión de su estreno con el 
Cuarteto Beethoven en Leningrado el 2 de octubre de 1960

NOTA
1 Meyer, Krzysztof: Shostakovich, su vida, su arte, su época. Madrid. Alianza Música 1997, página 173

BIBLIOGRAFÍA
Meyer, Krzysztof: Shostakovich, su vida, su arte, su época. Madrid. Alianza Música 1997
Pérez de Arteaga, José Luis: Shostakovich: Madrid. Scherzo, nº especial 3 pags. 174-180

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