lunes, 22 de septiembre de 2014

25 años de las "Manifestaciones de los lunes"

No, nos os habéis equivocado de blog. No es este un blog de historia, aunque la historia siempre se cuela en las entradas sobre música. Esta vez va a ser un poco al revés, porque es la música la que se va a colar dentro de la historia y con un papel muy importante. Aclarado este punto, nos vamos a los últimos meses de República Democrática Alemana.

La República Democrática Alemana fundada después de la Segunda Guerra Mundial en el sector bajo control soviético, uno de los cuatro en que quedó dividida Alemania tras la guerra. Los otros tres, norteamericano, británico y francés formarían la República Federal Alemana. De los países del bloque soviético, ninguno aplicó a rajatabla de forma tan metódica el control de su población como lo hizo la Alemania Oriental con su policía política, la temible Stasi y su red de informadores que estaba constituida por ciudadanos de toda condición. Prácticamente en cada bloque de edificios había un informador de la Stasi. Desde 1971 el hombre más poderoso del régimen, el Secretario General del Comité Central del Partido Socialista Unificado, era Erich Honecker. En su hoja de servicios estaba la construcción del Muro de Berlin (1961).

Leipzig, lunes 4 de septiembre de 1989. Alrededores de la Nikolaikirche (Iglesia de San Nicolás). Sobre las cinco de la tarde unos 1.200 ciudadanos de Leipzig se reúnen bajo el lema "Für ein offenes Land mit freien Menschen (Por un país abierto con hombres libres)" que se despliega en varias pancartas. Varios periodistas de la República Federal de Alemania que se encontraban en la Feria de Muestras acudieron a la Nikolaikirche y pudieron ver a la policía secreta de la DDR romper las pancartas y disolver pacificamente la manifestación. Los manifestantes se limitaron a gritar "Stasi raus! (¡Fuera la Stasi!)". Habían nacido las Montagsdemonstrationen (Manifestaciones de los lunes) en la República Democrática Alemana.

Leipzig, Nikolaikirche

Las manifestaciones se repitieron cada lunes en la ciudad de Leipzig durante el mes de septiembre. Cada lunes más manifestantes, cada lunes más detenidos por las fuerzas de seguridad.

Comenzó el mes de octubre y se acercaba una fecha muy señalada para el régimen comunista, el 7 de octubre. Ese día era el Día de la República, la festividad nacional de la República Democrática Alemana, se conmemoraba la fundación de este estado el 7 de octubre de 1949.

La manifestación del 2 de octubre en Leipzig reunió a más de 10.000 personas. Dos días más tarde se produjeron disturbios en la estación de Dresde entre la policía y los refugiados que abandonaban el país hacía la Embajada de Alemania en Praga . La policía utilizó gases lacrimógenos y los refugiados rompieron parte del muro de la estación para lanzar piedras a la policía. La revuelta se saldó con 1.800 detenidos desde el 4 al 8 de octubre.

El 7 de octubre, 40º aniversario de la creación de la República Democrática Alemana, fue la ciudad de Plauen, cercana a la frontera con Checoslovaquia, la que protagonizó las manifestaciones. Unas 20.000 personas, muchas llegadas en trenes que viajaban llenos de refugiados hacia Praga, se manifestaron frente al teatro. La policía disolvió con dureza la manifestación. A partir de entonces todos los sábados hubo manifestaciones en Plauen hasta que se celebraron las primeras elecciones libres.

Las reformas de Mikhail Gorbachov en la Unión Soviética habían permitido que Hungría o Checoslovaquia comenzasen las reformas hacía una transición democrática. La misma Unión Soviética estaba a punto de desmembrarse. Pero en la República Democrática Alemana la escalada de violencia empezaba a ser preocupante. La situación era diferente a la de la Primavera de Praga de 1968, pero estaba en el recuerdo de todos. Cualquier paso en falso por parte de manifestantes o policía podía acabar en un baño de sangre. 

Hagamos una primera pausa musical en esta historia y recordemos lo ocurrido en Praga en 1968. En enero de 1968 el gobierno checo de Alexander Dubček adoptó una serie de reformas de tipo democrático que querían modificar aspectos totalitarios del régimen comunista, pero sin romper definitivamente con su modelo. Esta breve ilusión de libertad duró hasta el 21 de agosto de 1968 cuando las fuerzas del Pacto de Varsovia lideradas por la Unión Soviética invadieron Checoslovaquia acabando con el gobierno de Dubček. El balance 72 checos y eslovacos murieron en la invasión, más de 700 resultaron heridos.

El 22 de agosto de 1968, no demasiado lejos de la frontera checa se estaba celebrando el Festival de Bayreuth. En cartel Los maestros cantores de Núremberg de Richard Wagner, en la nueva producción de Wolfgang Wagner. El estreno lo había dirigido Karl Böhm, de las últimas funciones se iba a encargar Berislav Klobučar, maestro croata que ha fallecido recientemente, el 13 de junio de 2014. El papel de Hans Sachs lo interpretaba Theo Adam, en el cenit de su carrera. Theo Adam había nacido en Dresde y residía en Dresde, República Democrática Alemana. Como contó Ángel-Fernando Mayo, que presenció esta representación, a la largo de la tarde se conoció la noticia, la República Democrática Alemana había participado en la invasión de Checoslovaquia junto a otras fuerzas del Pacto de Varsovia. Las fronteras quedaban cerradas. Theo Adam se enteró antes de cantar el tercer acto. Sabía que no podía volver a casa con su familia. Tampoco sabía que repercusiones políticas podía tener la invasión. Cantó el tercer acto, pero al llegar a la arenga final, cuando tuvo que cantar:

"Habt Acht!
Uns dräuen üble Streich':
zerfällt erst deutsches Volk und Reich,
in falscher wälscher Majestät
kein Fürst bald mehr sein Volk versteht."
“¡Cuidado!
Duros golpes nos amenazan:
Si el pueblo y el reino alemán
cayeran bajo una falsa majestad extranjera
ningún príncipe entendería a su pueblo”

La voz de Theo Adam casi se quebró y acabó cantando casi en un sollozo. La sala le dedicó una grandísima ovación. Por desgracia, no existe grabación de este histórico momento.

Escuchemos la Procesión de los maestros, seguida del coro Despertad y la arenga final de Los maestros cantores de Nuremberg de Richard Wagner, con Theo Adam, el Coro de la Radio de Leipzig y la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig bajo la dirección de Kurt Masur, en una grabación de 1988. Recordemos el nombre del maestro Masur, pues pronto va a tomar un inesperado protagonismo.



Volvemos a Leipzig, al otoño de 1989. El siguiente lunes, 9 de octubre, fueron 70.000 los manifestantes en Leipzig. La situación se estaba complicando cada vez más. Mientras se preparaba la manifestación, el director de orquesta Kurt Masur, muy preocupado por las consecuencias que pudiera tener la escalada de violencia, se reunió en su casa con en Teólogo Dr. Peter Zimmermann, el Cabaretista Bernd-Lutz Lange, el Secretario del Partido Socialista del distrito de Leipzig Dr. Kurt Meyer, Jochen Pommert y el Dr. Roland Wötze. Eran seis de los más destacadas personalidades de la ciudad de Leipzig. Juntos llegaron a un acuerdo, seguir negociando sin violencia. Plasmaron sus intenciones en un breve escrito, el conocido como Llamamiento de los seis. Este llamamiento fue leído por Kurt Masur y retransmitido durante la manifestación por las emisoras de radio:

"Nuestra preocupación y la responsabilidad común nos han reunido hoy. Nos vemos afectados por el desarrollo en nuestra ciudad y buscamos una solución. Todos necesitamos el libre intercambio de puntos de vista sobre la continuación del socialismo en nuestro país. Por lo tanto, los nombrados hoy prometen todos los ciudadanos a utilizar todo su poder y autoridad para asegurar que este diálogo se lleva a cabo no sólo en el distrito de Leipzig, sino también con nuestro gobierno. Instamos a la sensatez, porque el diálogo pacífico es posible ".

La manifestación con los lemas "Wir sind das Volk (Somos el pueblo)" y "Keine Gewalt! (¡Sin violencia!)" transcurrió por cauces pacíficos. La policía no intervino. A partir de ese día se conoció el moviemiento de Leipzig como la Friedliche Revolution (Revolución pacífica).


Kurt Masur en 2012 foto de Martin Morgenstern

Esa misma noche se unió Berlin las protestas con una multitudinaria manifestación. La presión del pueblo empezó a dar sus frutos, Erich Honecker dimitió el 18 de octubre, juntó a él se marchó todo el politburó. El fin de la República Democrática Alemana estaba ya muy cerca. El 9 de noviembre se abrieron las fronteras, caía por fin el Muro de Berlin. Se sucedieron varios gobiernos socialistas hasta las primeras elecciones libres.

El 18 de marzo de 1990 los democristianos consiguieron llegar al gobierno el la República Democrática Alemana. Su misión, preparar la reunificación. El 3 de octubre de 1990 Alemania volvía a ser un solo país, bajo el nombre de República Federal de Alemania y Berlin volvía a ser la capital.

Para despedir este relato de historia y música escuchemos a Kurt Masur dirigiendo a su Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig e interpretando la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven.




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